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El Rincón de Ismael

Coaching para hacer las paces
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Paz social para nuestra paz interior

Cultura de paz

¿Afecta la violencia social a nuestra paz interior? ¿Y viceversa? En las próximas líneas daremos respuesta a estas preguntas, y descubriremos una manera de entender el coaching que, además de ayudarnos a conseguir nuestra paz interior, nos convierta en agentes de la cultura de paz.

¿Qué es la paz?

La paz es un estado de bienestar, tranquilidad, estabilidad y seguridad que está opuesto a la violencia y tiene una connotación positiva.

Cuando hablamos de paz podemos referirnos tanto a una paz social –ausencia de violencia entre países y personas- como a una paz interior –sensación de tranquilidad y armonía que experimenta la persona-. Ambas resultan interdependientes entre ellas, no pueden darse una sin la otra. Si vivimos en un entorno hostil nos será mucho más difícil experimentar paz interior y, a la inversa, sin paz interior no podremos generar entornos pacíficos.

¿Qué es el coaching?

La Internacional Coaching Federation (ICF) se refiere al coaching como un acompañamiento a las personas para una maximización de su potencial y rendimiento en las diferentes áreas de su vida. Sin embargo, podríamos preguntarnos con que finalidad y si hay algún límite.

Cuando hablamos de potencial, nos referimos al conjunto de habilidades que nos son innatas, de las cuales quizás ni tan solo seamos conscientes de que están ahí y podemos desarrollarlas, aprovecharnos de ellas. ¿Te ha pasado? Por  otro lado el rendimiento depende de nuestra motivación y esta de alinear nuestras acciones con nuestro propósito y valores.

El coaching nos ayuda a tomar consciencia de estas habilidades, propósitos y valores, definir objetivos claros en coherencia con ellos y tomar acciones adecuadas para conseguirlos.

¿Qué es el coaching para hacer las paces?

Las personas buscamos ser felices, la cual cosa tiene que ver con encontrar nuestra paz interior y, en consecuencia, como hemos visto, con desarrollar entornos de paz social. Cuando hablamos de potencial y de rendimiento sin más no estamos garantizando una actuación en bien de esa paz social; podemos incluso estar yendo en contra. Así, por ejemplo, un militar puede desarrollar su máximo potencial para conseguir éxito en sus cruzadas. Dicho potencial, y el proceso de coaching que ayudase a su desarrollo, serian destructores de la paz. Algo parecido podría pasar cuando una empresa busca maximizar su beneficios a costa incluso del bien común.

Defino el coaching para hacer las paces como el arte de acompañar a las personas al reencuentro con su esencia para alumbrar nuevas posibilidades, desde y para una cultura de paz –o para hacer las paces-.

Cuando hablamos de esencia personal, nos referimos a nuestro propósito de vida, nuestros valores y nuestras habilidades innatas. A menudo pasa que no se nos han brindado espacios donde encontrarnos con ese potencial y desarrollarlo. Cuando lo hacemos, empezamos a experimentar esa sensación de paz interior. Sin embargo, el coaching para hacer las paces busca contribuir a una paz plena y, por tanto, a una paz social -además de a la paz interior-, poniendo atención en las consecuencias para el entorno -de acuerdo al paradigma de cultura de paz- de los objetivos y acciones planteadas durante el proceso.

El modelo BORTOA

El coaching se lleva a cabo en un relación de confianza entre el profesional y la persona coacheada, en el que el profesional proporciona un espacio de reflexión y creatividad mediante la pregunta, con objeto de que encuentre sus propias soluciones y tome consciencia de sus recursos.

Para llevar a cabo el coaching para hacer las paces he creado BORTOA, un modelo de coaching basado en principios del coaching ontológico, la Programación Neurolingüística, la Comunicación No Violenta, la psicología sistémica y la ética del cuidado:

  1. Las personas tomamos acciones con el objetivo de satisfacer nuestras necesidades, entendidas como energías y anhelos lícitos mediante las cuales la vida busca su máxima realización -no son carencias-.
  2. Todas las personas compartimos las mismas necesidades, a pesar de que con diferentes intensidad según la persona y momento.
  3. Existen diferentes estrategias para satisfacer una necesidad. En la elección es donde se genera el conflicto, en tanto que, dicha elección, niegue alguna necesidad a alguien. 
  4. Violencia es la negación evitable de una necesidad humana.
  5. Paz es el proceso de realización de la justicia en los diferentes niveles de relación humana, con el objetivo de la armonía de la propia persona, con la naturaleza y con los demás. Depende del tipo y calidad de relaciones generadas conmigo mismo y entre las personas y de las estructuras creadas.
  6. El mundo es un sistema de relaciones del que forma parte el yo, dándose así que todas las acciones que tome el yo, así como su estado, afecta al sistema y viceversa. La paz y plenitud de ambos son interdependientes. Actuamos de acuerdo a los sistemas sociales a los que pertenecemos, los cuales a su vez podemos transformar con nuestro actuar.
  7. La persona tiene las capacidades innatas para el cuidado y el amor. La veneración a las virtudes del héroe -vida solitaria, sin responsabilidades, sin miedos, arriesgando por los ideales, compitiendo ...- genera violencia, mientras las virtudes del cuidado -responsabilidad, vínculo, satisfacción de necesidades propias y de los demás. ..- es portadora de paz.
  8. Interpretamos a los seres humanos como seres lingüísticos y el lenguaje como generativo.
  9. Los seres humanos se crean así mismos en el lenguaje y mediante el mismo
  10. No sabemos cómo son las cosas. Sólo sabemos cómo las interpretamos. Vivimos en mundos interpretativos. El mapa no es el territorio.
  11. Actuamos de acuerdo a como somos y nos hacemos de acuerdo a como actuamos. La acción genera ser. Nos construimos conforme hacemos.
  12. Nos constituimos como observadores desde tres dominios: Lenguaje -Oimos y hablamos-, emocionalidad -nos predispone a observar y actuar de diferente manera-, corporalidad -observa y hacemos lo que nos permite nuestra biología-. Cuerpo y mente forman una unidad integral: Son una.
  13. No podemos no comunicar
  14. No existe el fracaso, sólo es información valiosa para el aprendizaje
  15. Todo comportamiento y actitud es adaptativo y tiene una misión positiva
  16. Toda persona dispone de los recursos internos necesarios para alcanzar un objetivo o afrontar un cambio
  17. El significado de nuestra comunicación es la respuesta que obtenemos
  18. Si lo que hacemos no funciona, hacemos otra cosa.

Desde estos principios el modelo BORTOA busca ayudar a las personas a satisfacer sus necesidades, teniendo en cuenta al mismo tiempo las necesidades de las otras personas, evitando así la violencia y contribuyendo al desarrollo del paradigma de paz.

El modelo BORTOA consta de 6 pasos:

  1. Brecha: Detectamos en qué grado están satisfechas cada una de las necesidades de la persona/grupo/equipo, así como las estrategias que estamos utilizando -o queremos utilizar- para satisfacerlas.
  2. Objetivo: La estrategia elegida nos dará pie a definir un objetivo, tomando consciencia de si es o no ético, según la ética del cuidado y el paradigma de cultura de paz. De no serlo nos replantearemos tanto la estrategia elegida para cubrir la necesidad como el objetivo.
  3. Realidad: Tomamos conciencia de la realidad actual de la persona coacheada, en relación a su objetivo. Contemplamos los siguientes aspectos: hechos, interpretaciones y juicios, creencias, valores, virtudes, emocionalidad, corporalidad, lenguaje, competencias y recursos, reglas del juego, oportunidades/amenazas, fuentes de ayuda, red social y comunitaria.
  4. Transformando el observador: Revisión y transformación de interpretaciones, juicios y creencias que puedan obstaculizar la consecución del objetivo, desde el prisma de la ética del cuidado.
  5. Opciones: Fomento de la creatividad, con el objetivo de generar una lista de posibles actuaciones que nos puedan llevar a alcanzar el objetivo, para luego proceder al filtrado, según criterios de viabilidad, ética, etc.
  6. Plan de acción: Una vez elegida una opción habrá que definir un plan de acción, llevarlo a cabo y hacer un seguimiento.

Así mismo se pone enfasis en la toma de conciencia por lo que a valores se refiere. Todo ello en un etorno de cuidado y amor

Conclusiones

La paz es un estado de tranquilidad, armonía y seguridad que experimentan las personas y sociedades cuando se toman en cuenta sus necesidades. La paz de las personas –interior- depende de la paz de las sociedades, a la vez que las personas, con nuestros actos, podemos contribuir a la paz social. No podremos tener paz interior plena –felicidad- sin una paz social.

Se hace necesario entonces poner atención en cómo afectan nuestros objetivos, decisiones y acciones al entorno, si contribuyen al paradigma de cultura de paz o van en su contra.

BORTOA no es un modelo más de coaching. Además de ayudarnos a definir objetivos con sus correspondientes acciones para conseguirlos, nos ayuda a poner consciencia en sus implicaciones en el entorno y en clave de cultura de paz, convirtiéndonos así en agentes de la misma.

¿Y tú en base a qué defines tus objetivos y acciones? Comparte tus respuestas en los comentarios.

Vive en paz generando paz, y si necesitas que te acompañe en tu proceso cuéntamelo!

Recibe un sentido abrazo!

Firmado por Ismael

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