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El Rincón de Ismael

Coaching para hacer las paces
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Una nota bajo la puerta

“Vamos a por vosotros” estaba escrito en una nota que encontró Cristina debajo de la puerta de su domicilio al abrir la puerta por la noche. Vivía con su marido en una casa unifamiliar en el centro de la ciudad. Ella era funcionaria en el ayuntamiento, concretamente, responsable del área de servicios sociales, y él alcalde de la ciudad des de hacia dos años.

— Antonio, mira lo que he encontrado hoy en la entrada al llegar a casa. Estoy asustada.

En los últimos meses les había llegado al departamento de Cristina una denuncia de maltrato y abandono infantil. Se trataba de una familia desestructurada que vivía en un barrio periférico. El tenia antecedentes paneles y ella indicios de alcoholismo. Después de estudiar el caso con detenimiento, Cristina había decidido retirarles la custodia de la niña y derivarla a un centro de acogida.

—Yo no le daría mucha importancia Cristina. Alguien nos ha querido gastar una broma pesada.

—Antonio, es una amenaza! No podemos recibir una amenaza y quedarnos como si no hubiera pasado nada. Tenemos que tomar medidas, pedir que investiguen quién puede haber sido… Yo no puedo salir a la calle tranquila habiendo sufrido una amenaza de este calibre.

 Antonio no le daba mayor importancia por el momento. Optaba por esperar unos días, y si no se repetían las amenazas habría sido todo una broma de mal gusto. Pero Cristina no pudo dormir aquella noche pensando que, en cualquier momento, podrían entrar en casa, calar fuego o ves a saber que. De hecho tuvo una pesadilla en la que alguien asesinaba a su marido de una puñalada en el omóplato izquierdo

—No puedo estar así Antonio —Le decía Cristina mientras desayunaban—. Te pido que des parte a la policía para que investiguen y nos protejan—.

Salieron a la calle, una vez desayunados, para dirigirse cada uno a sus respectivos despachos. Al separarse, Cristina caminaba deprisa y vigilando a ambos lados, incluso en algún momento se giraba para asegurarse que nadie le seguía por detrás.

Ese día su marido participaba en un coloquio organizado por una entidad, después del horario laboral, y ella llegaría a casa algo antes que él, también después de otro acto institucional. A eso de las once de la mañana sonó el teléfono de la oficina.

—Tienes una llamada de un usuario —Le anunció la recepcionista—. ¿Te la paso?

—Sí, gracias

En ese momento, el trabajo y el estar dentro de un edificio con personal de seguridad y ciertas medidas, le habían hecho olvidarse un poco de lo sucedido el día anterior.

—Sí, dígame.

—Te espero esta noche en tu puerta! —Exclamo una voz brusca, desagradable y contundente—.

Cristina colgó el teléfono casi en un acto reflejo. Cuando hubo respirado unos minutos, se dio cuenta que había reconocido la voz. Era el miembro de aquella familia a quien habían visitado tantas veces y, al final, le habían quitado la custodia de la niña.

Llamó al despacho de su marido para explicarle lo que había pasado y hacerle saber que se iba de la ciudad  ese mismo día. Dos escoltas le acompañaron a casa y, por la noche, ambos se mudaban con sus maletas a la casa que tenían a no muchos quilómetres.

***

¿Te asusta el riesgo? ¿Necesitas sentirte continuamente protegido/a? ¿Confías en tus capacidades y recursos a la hora de afrontar una situación? ¿Qué es para ti la seguridad? ¿Cuánto de importante es para ti? 

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